La cerámica en Talavera adquiere nombre propio en el siglo XVI. Y si bien en los tiempos de Carlos V es mudéjar, durante el reinado de Felipe II se hace renacentista. Es precisamente el interés de este Rey una de las principales causas del engrandecimiento del quehacer alfarero de la ciudad.
Durante la segunda mitad del siglo XVI y todo el XVII se fabricó la serie "tricolor", decorada con azul, naranja y manganeso. Los dibujos son trazados con negro de manganeso, relleno con azul y con el naranja en forma de rayado o cuadriculado.
Es en este siglo cuando Talavera, por la calidad y cantidad de alfares, comienza a ser la Ciudad de la Cerámica. En el siglo XVII y primer tercio del XVIII, un azul pálido se hace vuelo en forma de golondrina; es la conocida serie "chinesca" o de las "golondrinas".
|